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Luis García 08

Opinión de Cayetano Ros

07/06/2011

Opinión prensa Cayetano RosLa carrera de Luis García Plaza (Madrid, 1972) es singular por diversos motivos. El más llamativo es que esta es la tercera vez que paga de su bolsillo una cláusula de rescisión de contrato con un club para irse a otro. Ya le sucedió en 2006, cuando abandonó el Villarreal B para fichar por el Elche, y en 2008, cuando cambió el Benidorm por el Levante. Era un tren que no quiso dejar pasar. Tres temporadas después, tras un ascenso de Segunda a Primera y una notable campaña en la máxima categoría con el modesto conjunto granota, ha vuelto a poner dinero para seguir creciendo. Esta vez un millón de euros a las paupérrimas arcas del Levante a cambio de una libertad que le permitirá fichar por el Getafe. El club madrileño le pagará un millón de euros brutos por cada una de las tres próximas temporadas.
"Yo le he dado mucho al Levante, me he dejado el alma, y el Levante me ha dado mucho a mí, me ha enseñado a luchar. Salgo mejor entrenador y mejor persona", ha proclamado, muy emocionado, García Plaza en su despedida como entrenador granota, antes de romper a llorar cuando empezó a recitar la lista de agradecimientos a sus colaboradores.
 
Desde que empezara en la categoría Regional Preferente, al frente del Altea, pasando por el Elche y el filial del Villarreal B, la progresión de García Plaza ha sido constante. El mayor elogio lo ha recibido de sus jugadores, de los que ha sabido sacar el máximo rendimiento gracias al ambiente construido en el vestuario. Uno de ellos, el mediocampista Xavi Torres, expupilo de Pep Guardiola en el filial azulgrana, sentenció: "Luis es lo más parecido a Pep".
 
"Lo principal son los futbolistas", reflexionó el entrenador madrileño hace dos meses en este periódico. "Se da demasiada importancia a los entrenadores. Somos conductores de grupo con unas pautas de comportamiento. Lo importante es crear algo de fondo común, exigir mucho a los jugadores y hacerles partícipes de algo". En ese entendimiento con los futbolistas, Luis García Plaza entronca con quien fue su gran ídolo, el exseleccionador español Luis Aragonés. "Me iba corriendo a verlo entrenar al Atlético en el colegio Amorós, donde yo estudiaba Primero de Bachillerato", recordó el nuevo técnico del Getafe. "Es importante ver cómo Luis se ha adaptado a las tendencias. Mi otro referente es Rafa Benítez, el primero que llegó a la élite sin ser un jugador famoso", añadió. Al preguntarle por el estilo, se declaró pragmático: "El entrenador tiene que ser listo y sacar rendimiento de su equipo". En su trayectoria hay pocos empates, señal de que le gusta arriesgar en busca de los tres puntos.
 
Como jugador, lateral derecho o central, estuvo ocho años en la cantera del Atlético antes de pasar por el Yeclano, el Rayo, el Talavera y el Benidorm. Confeso seguidor colchonero, su casa está en Altea, donde viven su esposa y sus dos hijos mellizos (un niño y una niña). En las dos campañas en el Levante, se hospedó en un hotel de Valencia. Ahora, en Madrid, estará cerca de la casa familiar y de su querido Atlético. Y, por cierto, también tendrá con el Getafe una cláusula de rescisión de contrato que, llegado el caso, podría pagar de su bolsillo si eso significa dar un nuevo paso en su carrera.